Una copa del mundo para reflexionar

Si tomamos como punto máximo del rendimiento deseado en nuestro deporte a los mundiales, entendemos que las copas del mundo que los anteceden, deben servir de preparación para llegar en las mejores condiciones a la máxima cita.

No queremos decir con esto que la última copa del mundo disputada en Pamplona no haya tenido relevancia y que los resultados obtenidos deban minimizarse. Todos esperábamos un mejor resultado en trinquete, tipo de cancha que reúne especialidades con muy buenas perspectivas. 

Desde aquí nos negamos a analizar resultados. Sabemos que no fueron los esperados. Pero queremos apoyar la idea de que se debe reflexionar acerca de los procesos elegidos que derivaron en los resultados obtenidos. Sabemos que quienes participaron de esta competencia, tanto dirigentes, técnicos y jugadores, tienen una vasta experiencia en estos certámenes, y desde nuestro lugar les pedimos que reflexionen sobre como se llevó adelante el proceso. 

No estamos con esto haciendo un juicio de valor. Nuestra preocupación de cara al próximo mundial no tiene que ver con el resultado obtenido. Repetimos, los resultados no se analizan, se gana y se pierde y los factores que confluyen son diversos.

Queremos apoyar en estos momentos donde los resultados no son los esperados y buscamos dar un salto de calidad en los análisis.

Nadie mejor que los protagonistas para entender los motivos que originaron que no se cumplieran los objetivos.

Nos despedimos sabiendo que nuestras potencialidades son enormes y que los objetivos que se tracen solo dependen del gran potencial que nuestro país tiene.

La próxima competencia es el mundial sub 22 de 36 mts. Otra gran oportunidad para demostrar todo lo que nuestra selección puede dar y sobretodo proyectar a futuro.

Desde aqui, siempre con "nuestra" selección

Los que hacemos dos paredes